Que quiere decir cuestionar sexo con prostitutas

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No le estoy imponiendo, le estoy pagando. Con las trabajadoras sexuales no, yo voy, resolvemos, de la manera que podamos, ojala que nos vaya bien, pago, concertamos un precio y chao.

Lo que podemos suponer es que lo que no soporta la sociedad es la transgresión. Lo que no soporta la sociedad es que hallan mujeres que no acaten las normas de estricto control sobre la sexualidad de las mujeres. Lo que no soportan las sociedades es que las trabajadoras sexuales no pongan el sexo por debajo de la reproducción. Este tipo de sexualidad no lo deciden los hombres. Lo que no soportan la sociedad patriarcal es que las trabajadoras sexuales conozcan cosas que a los hombres les da miedo.

Ellas tienen un conocimiento que les pertenece y que les da mucho miedo a los hombres si ese conocimiento se usara para cuestionar su poderío. Sirve para varias cosas. Uno, para romper la solidaridad entre las mujeres, para que unas se coloquen en el lugar de las buenas y coloquen a las otras en el lugar de las malas, para que las mujeres nos peleemos entre nosotras, con estos códigos patriarcales de la decencia versus la indecencia, de la buena versus la mala mujer.

Sirve también para plantear las jerarquías entre mujeres, pero también entre hombres y mujeres como si fuera un hecho natural.

Para decir, estas mujeres nacieron malas, estas mujeres nacieron perversas, indecentes y otras nacimos buenas. Para no ocupar los distintos lugares que las mujeres ocupamos en la sociedad, tienen un origen, y un origen que tienen que ver con las jerarquías de género, en el que los hombres han tenido el control y las mujeres hemos tenido muchísimo menos oportunidades. Y luego para silenciar a las propias trabajadoras sexuales, para que se callen, para que no hablen de un lugar de prestigio y de autoridad, para que se sientan avergonzadas, para que ellas mismas sientan que en alguna medida se merecen el desprecio de la sociedad.

Y para que ellas mismas se avergüencen del tipo de trabajo que realizan. Porque para no parecer putas nos obliga la sociedad a tener determinado comportamiento respecto de nuestra sexualidad. Y cuando yo le puse que barbaridad niña como vas a poner esto, salieron tres amiguitas de ella a defenderla.

Se considera legítimo ofender a otra mujer diciéndole puta porque estamos celosísimas que nos vayan a quitar a ese lingote de oro. Lo creo firmemente, estoy convencida de ello. Ninguna mujer nace para puta. Nos hacen, nos convierten en putas. Nos hacen putas, nos convierten en putas".

Para poder sobrevivir a todo lo que pasé, mi mente ha llevado a cabo un proceso de adormecimiento. Hay cosas que recién empiezo a recordar. No sé cómo escapé del prostíbulo de Argentina dónde me prostituían, de verdad que no lo sé. Supongo que me atreví a decir "no". Hasta que un día un prostituidor me dio una terrible paliza. El conserje de un hotel me ayudó, llamó a la policía. Y no se lo va a creer: Porque a quién le importa una puta. Pero las mujeres que ejercen la prostitución necesitan contarse esa mentira.

Necesitan decirse que son ellas las que eligen, las que ponen el precio, las que son libres de entrar o salir cuando les apetece…. Y se lo dicen para no sentir dolor, para negar la tortura de la que son víctimas. Yo también me sostenía diciéndome a mí misma que era una trabajadora sexual. Y me di cuenta de que yo no vendía nada, porque nada era mío. Aun después de muerta te siguen explotando. Lo primero que hace es romper tu identidad y convertirte en un objeto de uso y abuso.

Empezando por tu cuerpo. Un cuerpo es un todo, pero sin embargo una puta sólo tiene boca, vagina y ano. Una puta no tiene clientes, porque no es un banco ni una tienda. Los que van de putas son "prostituidores". Nuestros maridos, nuestros hermanos, nuestros jueces, nuestros políticos, nuestros sacerdotes… Todo tipo de hombres. Cuando eres puta, tu cuerpo no te pertenece, ni siquiera después de muerta".

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Que quiere decir cuestionar sexo con prostitutas Posteriormente, en los años setenta con Priscilla Alexander y durante los años ochenta con Gail Pheterson véase, por ejemplo, El prisma de la prostituciónalgunos sectores del movimiento feminista reorientaron sus planteamientos. Prostitutas torrevieja numerosde prostitutas lucidez, Carla señala como muchos de los problemas de las inmigrantes prostitutas derivan de la legislación de extranjería existente. No acepta las imposiciones y prohibiciones de su progenitor, quien le pegaba para someterla, pero ella no cedía, y a los 21 años se marcha de casa. La invasión de los instintos vegetativos y de las bajas pasiones es tal que las facultades superiores terminan embruteciéndose. Sirve también para plantear las jerarquías entre mujeres, pero también entre hombres y mujeres como si fuera un hecho natural.
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Habría que pensar, que a diferencia de otros trabajos, el trabajo sexual involucra siempre al cliente y a las esposas de ellos, cuando involucras a terceros para comer, con todo y sus consecuencias, ya hay algo que pensar sobre la profesión y no se trata de inmoralidades, cada cual toma sus decisiones, pero tampoco creo que en un inicio esas hayan sido decisiones concienzudas, ellas vieron en el trabajo prostitutas en tokio prostitutas en marin posibilidad de subsistir en la vida, pero la vida les impuso un trabajo que destruye su autoestima. Barcelona, Fundació Caixa de Pensions. Pero Carla, Pia y muchas otras prostitutas desbaratan esta imagen: Así que, pongamos que tenga cien mil, las gasto tranquilamente, porque sé que aunque sean las doce de la noche

No le estoy imponiendo, le estoy pagando. Con las trabajadoras sexuales no, yo voy, resolvemos, de la manera que podamos, ojala que nos vaya bien, pago, concertamos un precio y chao.

Lo que podemos suponer es que lo que no soporta la sociedad es la transgresión. Lo que no soporta la sociedad es que hallan mujeres que no acaten las normas de estricto control sobre la sexualidad de las mujeres. Lo que no soportan las sociedades es que las trabajadoras sexuales no pongan el sexo por debajo de la reproducción. Este tipo de sexualidad no lo deciden los hombres. Lo que no soportan la sociedad patriarcal es que las trabajadoras sexuales conozcan cosas que a los hombres les da miedo.

Ellas tienen un conocimiento que les pertenece y que les da mucho miedo a los hombres si ese conocimiento se usara para cuestionar su poderío. Sirve para varias cosas. Uno, para romper la solidaridad entre las mujeres, para que unas se coloquen en el lugar de las buenas y coloquen a las otras en el lugar de las malas, para que las mujeres nos peleemos entre nosotras, con estos códigos patriarcales de la decencia versus la indecencia, de la buena versus la mala mujer.

Sirve también para plantear las jerarquías entre mujeres, pero también entre hombres y mujeres como si fuera un hecho natural. Para decir, estas mujeres nacieron malas, estas mujeres nacieron perversas, indecentes y otras nacimos buenas. Para no ocupar los distintos lugares que las mujeres ocupamos en la sociedad, tienen un origen, y un origen que tienen que ver con las jerarquías de género, en el que los hombres han tenido el control y las mujeres hemos tenido muchísimo menos oportunidades.

Y luego para silenciar a las propias trabajadoras sexuales, para que se callen, para que no hablen de un lugar de prestigio y de autoridad, para que se sientan avergonzadas, para que ellas mismas sientan que en alguna medida se merecen el desprecio de la sociedad. Y para que ellas mismas se avergüencen del tipo de trabajo que realizan.

Porque para no parecer putas nos obliga la sociedad a tener determinado comportamiento respecto de nuestra sexualidad. Y cuando yo le puse que barbaridad niña como vas a poner esto, salieron tres amiguitas de ella a defenderla.

Se considera legítimo ofender a otra mujer diciéndole puta porque estamos celosísimas que nos vayan a quitar a ese lingote de oro. Nunca se había prostituido y ni siquiera pensaba en ello. En el bar, muchos hombres le proponían a Carla relaciones sexuales a cambio de dinero 6. Pia y Carla viven juntas. Nuestra protagonista no conseguía encontrar trabajo y vivían del dinero que Pia ingresaba prostituyéndose.

Como no admitía esta situación de dependencia económica, que le desagradaba profundamente, piensa, entonces, en la posibilidad de prostituirse: No estaban en el otro lado de la barricada, como las consideraba la gente. Para mí eran personas vencedoras, ni víctimas ni mujeres que hay que exorcizar.

Pia me parecía fuerte, segura de sí misma y de su trabajo Empezó, así, una vida de prostitución y diversión. Salían, una noche o dos a la semana, a prostituirse y obtener lo mínimo para vivir dignamente, dedicando el resto del tiempo a pasarlo bien. Se prostituía, pues, a tiempo parcial. Las cosas le iban bien. Dejan de trabajar y siguen prostituyéndose para obtener dinero: Acudían a bares, discotecas y night para conseguir clientes. Por tanto, Carla pasa de ejercer la prostitución a tiempo parcial, a hacerlo a dedicación completa; y pasa, también, de trabajar por cuenta ajena, en locales, a hacerlo por cuenta propia.

Ejerce la prostitución de día, no le gusta trabajar de noche. El ejercicio de la prostitución en la calle y no en los locales es un modo de ganar autonomía, de no trabajar para nadie, de conquistar libertad con respecto a los hombres, de librarse de la explotación laboral.

Permítasenos una larga cita, pues vale la pena escuchar sus palabras:. Para empezar, no te hace padecer físicamente, porque la gente quiere oírte decir que te has sentido violada, violentada, que has puesto a la venta tu alma. Te pones a la venta porque necesitas dinero.

Así se han emancipado, porque ahora lo ganan bien, y tienen un tren de vida que nunca habrían soñado. A lo mejor él les hubiera pegado porque bebía, habrían parido tres o cuatro hijos y no habrían podido vivir bien esa maternidad, así que ni siquiera habrían tenido la alegría de la maternidad.

Han pasado de esa situación a otra, indudablemente mejor, por lo menos ya no dependen de una figura masculina. Pero en mi caso, la causa principal, lo que me empujó a prostituirme no ha sido sólo el dinero sino fundamentalmente el rechazo a las reglas fijas. También han contado sus características. He estado en Rusia y estaba llena de prostitutas, y sin embargo, todas las mujeres trabajaban, pero lo hacían por lo superfluo, por el consumismo que fascina siempre, sobre todo a quien no lo tiene.

Lo hacen para tener unas medias bonitas, el vestido de moda, para ir a los hoteles lujosos sólo para extranjeros, donde ni siquiera pueden entrar. Tengo que confesar que, incluso al principio, iba a trabajar con gusto. Solemos ver a las prostitutas como unas desgraciadas, marginadas y desamparadas, y nos negamos a admitir, nos escandaliza, que las prostitutas puedan experimentar una serie de placeres en el ejercicio de la prostitución.

Carla reconoce la existencia de estos placeres y habla de ellos. Señala la sensación de riesgo, que le excita, el placer de la transgresión y el de sentir poder o dominio sobre los clientes, sobre todo durante la negociación del precio del servicio. Ante esto, a Carla le atemoriza y produce ansiedad pensar en el futuro e insiste en la necesidad de que las prostitutas aprendan a ahorrar para enfrentar su vejez.

Solemos tener, configurar y necesitar una imagen estereotipada de las prostitutas, en virtud de la cual son víctimas de sí mismas, de la sociedad y de los hombres 14 , unas perdedoras, unas desventuradas de quienes compadecerse.

Pero esta imagen es eso: De hecho, Carla, como otras prostitutas, no se amolda a ese tópico: Evidentemente he sufrido por las dificultades de la vida, pero como todos. No quiero ser víctima de estos sufrimientos: Para ella la prostitución es un medio para alcanzar y mantener su libertad, su autonomía, su independencia.

Es un medio que le permite eludir el papel tradicional de esposa y madre, así como su dependencia económica con respecto a un varón.

Esta falta de amoldamiento al estereotipo conturba a los prejuiciadores. Por otra parte, su realidad y sus posiciones con respecto a la prostitución resultan opuestas y provocadoras con respecto a la concepción que muchas feministas tenían de la prostitución y a sus posicionamientos sobre ésta. Las feministas tenían de las prostitutas la imagen de unas mujeres excluidas y malhadadas, que se han visto forzadas por las circunstancias a ejercer la vil prostitución, de quienes esperaban que entonasen un mea culpa por vender su cuerpo a los hombres, que se mostrasen arrepentidas por lo que hacían y que quisieran dejar de hacerlo.

Pero Carla, Pia y muchas otras prostitutas desbaratan esta imagen: Las feministas no aceptaban esta posición: Elegí hacerlo, nadie me ha obligado, me gusta, quiero seguir haciéndolo porque es un oficio que me va bien Carla ni muestra arrepentimiento por trabajar de puta ni quiere ser redimida por ello.

No se presenta como víctima y el trabajo sexual que desempeña para vivir lo hace porque quiere, en la misma medida o con los mismos condicionamientos en su elección que pueden tener otras muchas personas a la hora de conseguir un trabajo con el que ganarse la vida. El libro de Carla Corso y Sandra Landi escandaliza porque problematiza los estereotipos que discursos de uno u otro tipo, tanto moralistas como feministas, han establecido sobre el mundo de la prostitución.

Carla no nos presenta la historia de una mujer marginal e infeliz, apenada por lo que hace, sino que se presenta como una mujer que ha escogido lo que hace y que, gracias a los recursos que su trabajo le proporciona, vive felizmente, disfruta de la vida.

No quiero concluir el presente texto sin antes disipar tres posibles malentendidos que hubiesen podido suscitarse a tenor de lo dicho hasta aquí. Carla se sabe, de hecho, diferente y, como ella misma recoge en su relato, hay muchos tipos de prostitución 16 recordar esta diversidad es, en parte, una de las intenciones del presente texto. Carla reconoce no ser representativa de cómo son, qué desean y qué hacen muchas prostitutas; se reconoce diferente de las otras prostitutas, quienes también la ven a ella como distinta De hecho, Carla también padece y nos relata los aspectos negativos de su experiencia prostitucional, la violencia sobre todo.

Nos narra sus males, lacras y peligros. Señala que lo peor del ejercicio de la prostitución no es la venta del cuerpo y la supuesta enajenación que ello conllevaría. Otro aspecto especialmente desagradable de la prostitución es el desprecio social con que se trata a las prostitutas. Lo que a éstas les impide relacionarse con cierta normalidad con personas conocidos, amigos, etc. Son los otros quienes, en gran parte, obliteran a las prostitutas las posibilidades de vínculo social y no ellas mismas.

Lo que en parte me ha interesado ha sido mostrar, también en los modos prostitucionales, las capacidades de lucha de las mujeres, mostrarlas como sujetos activos capaces, dentro de sus condicionamientos y posibilidades sociales, de luchar por su libertad.

La vida de Carla es sobre todo la historia de una conquista de libertad y de una negativa a renunciar a lo que se desea y a asumir las renuncias que la asunción de los papeles femeninos heterónomos conllevan. Libertad que se conquista muchas veces contra las cadenas que, de uno u otro modo, los hombres su padre, sus patronos, los proxenetas, sus clientes, etc. En esta línea, pueden leerse en castellano y resultan asequibles, entre otros: La invasión de los instintos vegetativos y de las bajas pasiones es tal que las facultades superiores terminan embruteciéndose.

Confunden lo verdadero con lo falso, lo malo con lo bueno, lo bello con lo monstruoso. En la prostituta activa no cabe hablar de generosidad en sentido propio, sino de degeneración caracterial.

Es pesimista, fatalista, supersticiosa y vive de mitos novelescos alimentados por una imaginación a veces desequilibrada. Entre su padre y su madre existía una relación de amor-odio y de víctima-verdugo.

Ahora, sin embargo, estaba casada con un hombre bien y completamente normal, pero ella no soportaba la vida normal, la cotidianidad digamos.

Distingue distintas formas o modalidades de prostitución, condiciones y realidades muy diferentes, algunas opuestas entre sí: Y cuando yo le puse que barbaridad niña como vas a poner esto, salieron tres amiguitas de ella a defenderla. Lo que no soporta la sociedad es que hallan mujeres que no acaten las normas de estricto control sobre la sexualidad de las mujeres. Esa rabia hace que yo no sea una mujer conformista. Supongamos que la labor involucra a tercero, pero quién solicita el servicio? Logró, con mucho esfuerzo, salir de aquella pesadilla. Uno, para romper la solidaridad entre las mujeres, para que unas se coloquen en el lugar de las buenas y coloquen a las otras en el lugar de las malas, para que las mujeres nos peleemos entre nosotras, con prostituta definicion foro prostitutas barcelona códigos patriarcales de la decencia versus la indecencia, de la buena versus la mala mujer. que quiere decir cuestionar sexo con prostitutas

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Por ello, motivada por el dinero que podía ganar La permanencia de la prostitución en las sociedades industrializadas es un síntoma de algo muy serio: Se prostituía, pues, a tiempo parcial. Evidentemente he sufrido por las dificultades de la vida, pero como todos. Existen unos mínimos en los que ya existe el consenso: Hay matrimonios arreglados en Nicaragua y en todo el mundo. Ejerce la prostitución de día, no le gusta trabajar de noche.

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